






Polinizadoras nace de la observación atenta de seres diminutos cuya escala contrasta con la inmensidad de su labor. En cada abeja hay una presencia pequeña, casi frágil, pero capaz de activar ciclos completos de vida, conectar territorios y sostener silenciosamente aquello que florece.
La serie surge también desde un enamoramiento por sus colores, sus formas, el zumbido persistente y la dedicación con que recorren el paisaje. Me interesó detenerme en aquello que normalmente pasa rápido ante nuestros ojos y traducirlo en imágenes donde cada figura pudiera adquirir una presencia propia.
A través de estas acuarelas, las abejas aparecen no solo como polinizadoras, sino como pequeños cuerpos cargados de energía, movimiento y propósito. Su fragilidad convive con una enorme capacidad de transformación.
Polinizadoras es, en ese sentido, una serie nacida de la fascinación: por lo pequeño, por lo vital, por aquello que trabaja casi en silencio y, sin embargo, deja una huella profunda en el territorio.
Cada abejita creada con acuarelas artesanales y pigmentos naturales, tiene nombre de la acción que estaba haciendo, cuando se captura la imagen.
Medidas de cada acuarela 22 x 30 cm